Blog

Por qué comprar arte mexicano

Los que vivimos en México sabemos que no hay uno, sino muchos. Pero Guillermo Bonfil lo estructuró claramente al dividirlo en dos grandes mundos: el México Profundo con raíces en civilizaciones milenarias que nos da identidad y el México Imaginario, compuesto por aspiraciones en tierras distantes, en culturas de fuerte acento occidental.

Uno podría pensar que lo profundo gane a lo imaginario, pero por siglos la lucha ha permanecido. El profundo se resiste a desaparecer, pero el imaginario con la globalización a tomado más fuerza, con conceptos más definidos sobre la visión del mundo, la vida cotidiana y los objetos que le dan vida a su modo de pensar. El mejor ejemplo lo tuvimos en un exsecretario de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castañeda que calificó como "arrabalero" y "horroroso" al México Profundo que se cristaliza en Putla Oaxaca.

Pero ese México Imaginario ha llegado a su tope. El proyecto de globalización está fracasando, lo que está provocando un despertar: el mundo vive un cambio sustantivo en donde México está ante la oportunidad de impulsarse como un país que transitará al futuro con fórmulas no tradicionales y destacarse como un modelo alternativo de desarrollo basado en sus activos más importantes, sus ciudadanos, sus tradiciones y sus recurso.

Se trata de una visión del futuro que para poderse concretar requiere que todos los que participemos tengamos la convicción de que es posible, no porque seamos una potencia económica o militar, sino porque contamos con los recursos naturales, sociales y culturales para crear soluciones propias que nos beneficien como nación y como individuos. Se trata de nuestro destino y de nuestro derecho por decidirlo.

Pero para lograrlo lo primero que necesitamos es, como consumidores, creer en lo nuestro, en nuestras tradiciones milenarias, en el rescate de ese conocimiento subconsciente interior y del inconsciente colectivo que está ahí disponible para quien crea que puede tomarlo.

Se requiere también de otro cambio importante: dejar de medir nuestros éxitos y fracasos con raseros europeos -o extranjeros- en general.

No se trata de ignorar lo que ocurre en el mundo, sino de reconocernos como un país que es capaz de tener fórmulas propias en todos los ámbitos: productivos, educativos, económicos y culturales entre otros.

Es decir, se trata de ganar confianza en nosotros mismos.

Específicamente en el arte, si seguimos considerando que hay un arte de élite que se encuentra en otro lugar geográfico y un arte secundario que se encuentra en el resto del planeta, con nuestro propio pensamiento estamos legitimándonos como un país secundario.

Y en esto hay una gran ironía. El mundo no lo ve así. El posicionamiento de los grandes maestros del arte en México ha alcanzado grandes niveles de reconocimiento. De modo que la producción si ha dado ese gran paso, pero no es así en la percepción general la del ciudadano común que valora el arte bajo una concepción estética "universal".

La cultura es nuestro sello distintivo, lo es en cada país y en cada persona de este planeta. Es como nuestra huella dactilar, no podemos pretender ser como otros son, ni parecernos, ni imitar, ni ser seguidores. Se trata de crear nuestra propia estética y valoración del arte, de reconocer nuestra capacidad de sentir las obras de arte como una expresión de nuestra visión del mundo

Comprar arte mexicano es rescatarnos a nosotros mismos, no sólo porque pertenece a nuestro mundo y lo refleja, sino porque nos privilegiamos como nadie nunca lo hará mejor.

Tu sentidos, sentimientos y conciencia no racional lo saben, pero la barrea de la racionalidad, de lo aprendido nos impide verlo, a menos que lo decidamos.

Los artistas mexicanos por su parte están en evolución continua porque son sujetos históricos que reflejan la realidad desde su expresión estética, no pueden estar ajenos al mundo y eso es una gran noticia porque son capaces de sintetizarla y recrear nuestras culturas y visiones de la realidad y su evolución.

Además, al comprar arte mexicano de pintores oaxaqueños estás apoyando a la economía del país, oxigenando con recursos a poblaciones que se benefician de la vida de los artistas que en ocasiones encuentra mejor reconocimiento en el extranjero que el que nosotros somos capaces de reconocer.

Se trata simplemente de reconocernos en nuestra propia dimensión y valor. Este mundo nos pertenece, si lo vemos bien.

Por Gustavo Guerrero


Conoce la galería Imágenes del Confinamiento

imágenes del confinamiento 7 01