Blog

Manos femeninas amasan el futuro

Decían nuestros abuelos indígenas -aquellos que dieron sentido a nuestras comunidades, que nos obsequiaron el arraigo que nos da identidad y que tejieron historia- que los mexicanos somos maíz; creados por la masa o nutridos por ella. Somos maíz, corre por nuestras cadenas de ADN o por nuestra psique colectiva.

Hay diferentes historias, leyendas y mitos cuya certeza histórica solamente interesa a los incrédulos. Para el resto está claro que son lecciones que narran sobre la importancia de la fuerza de voluntad y sobre la perseverancia y paciencia que se aprende al moler, a la usanza antigua, ese grano único que nos ha dado identidad.

No hay duda alguna que la mexicanidad se expresa a través del maíz. Es cultura viva e influencia perpetua. Con toda seguridad no hay artista clásico o contemporáneo en México, que no haya creado alguna de sus obras con un sabor a maíz en su boca, con antojo, con un olor que nos provoca adicción.

Porque es un grano seductor, que tarde o temprano, junto con los chiles, terminan por conquistar los paladares de cualquier latitud de planeta, cuando se convive con el maíz y la cultura culinaria de las tierras mexicanas.

Pero el maíz es hijo directo de la madre tierra y la mujer lo ha amasado por siglos, con paciencia y perseverancia han encontrado la fórmula mágica para dar a la comida mexicana el acento inigualable que todos apreciamos.

Y aunque pensamos que nacimos de un modo tradicional, estamos hechos de maíz. En nuestra existencia hemos sido amasados por manos femeninas que, con esa habilidad y soltura que les caracteriza, nos han dado el sentido de la vida, dirección a nuestros antojos y, en la subconsciencia, la perspectiva del futuro.

Y esta verdad no deja de ser válida en el devenir del tiempo, los artistas de moda en México en cada uno de sus momentos si han estado en México han pasado sin duda por el implacable tamiz de maíz.

No hay alimento que nos defina mejor.

Por eso las mujeres artistas contemporáneas de Oaxaca, como Inés, tienen entre sus creaciones obras que expresan este acompañamiento de la tierra, su naturaleza y lo femenino y que, en este caso, se concreta en una mujer con granos de maíz.

Esta ceramista logra expresar al mundo el reconocimiento de lo femenino en nuestra cultura de Oaxaca, de México y de todas las sociedades que tienen arraigo por aquello que su cultura ha desarrollado. Una tendencia, un meme -en el sentido en cómo lo acuñó Richard Dawkins- que nutre el cambio de toda nuestra civilización en donde lo femineidad alcanzará un nuevo equilibrio.

“Mujer con granos de maíz”, así se titula esta escultura de cerámica alta temperatura. Una obra que no alcanza los 30 cm de altura, porque lo importante no se mide con reglas del mundo físico, sino con el importante significado que nos inspira esta obra de una artista que en Oaxaca se expresa una mujer que sostiene un ave para hablarnos de libertad, femineidad y el eterno maíz.

Sin Titulo5

Por Gustavo Guerrero