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La fuga de la seducción en el arte de Oaxaca

Los hombres tenemos en algo en común las abejas, las mariposas y no es ni la belleza, ni la organización en el trabajo.

Lo que nos une es que los tres terminamos seducidos por seres que subyugan nuestros sentidos y nos hacen actuar sin que opongamos resistencia.

Las flores atraen a las abejas y las mariposas con su vista, olor y néctar visiten sus regazos para que en ese viaje irreflexivo logren el efecto último de la seducción: la polinización que garantiza la supervivencia de las especies.

Lo mismo ocurre con la seducción femenina. Un tema que emerge de nuestra naturaleza que en los tiempos que vivimos podría despertar una polémica innecesaria, tanto en el ambiente de los pintores mexicanos contemporáneos como en la sociedad en general.

Porque todo está la vista. Basta mirar unas décadas atrás para descubrir que la era de la persuasión está agonizando. Su desmoronamiento empezó en la calidad de los líderes de las organizaciones, antes diseñadas bajo un estricto orden militarizado y que ha evolucionado en un liderazgo basado en la empatía, la inspiración y el ejemplo. Y todo este esfuerzo para nada. La testosterona lleva a la imprudencia. Por eso las mujeres ocupan cada vez más puestos de mando.

Vivimos una época en donde estamos pasando del poder de la persuasión, del convencimiento -que por su naturaleza son invasivas, penetrantes, que se entremeten- al pasivo pero más determinante poder de la seducción. Ese poder invisible que toca vibras internas de nuestra psique pero que el sistema de percepción consciente incapaz de verbalizar.

El poder seductor de la energía femenina está invadiendo todos los espacios: tanto en la política, como en la mercadotecnia o los sistemas de enseñanza: el autoritarismo está en su ocaso y cede el paso al poder subyugante de la seducción.

La expresión del arte y, por supuesto de los artistas de Oaxaca no podía estar exenta de esta tendencia.

La sensualidad de la obra de Inés Lara “Mujer con Polen” expresa de un modo concreto, absoluto y preciso lo que requiere una pila de palabras para apenas explicar un fragmento de esta tendencia mundial.

Esa es la virtud de los artistas y pintores mexicanos tanto los de moda como los desconocidos, tanto los consagrados como los emergentes. Sin quizás tenerlo de forma consciente están asimilando lo que ocurre en el mundo y lo expresan de un modo sensual sin que la conciencia tenga que intervenir.

En realidad siempre ha sido así. La única diferencia es que antes creíamos que la energía masculina tenía el poder real, sin descubrir que era sólo un fenómeno dominante, mas no determinante.


Mujero con Polen
Por Gustavo Guerrero