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Arte Huichol

Desde que el hombre habita la tierra, ha tenido la inquietud de saber que existe más allá de este mundo, ha buscado la manera de darle sentido a su existencia terrenal encontrando una conexión con el plano espiritual. En México, muchas etnias indígenas como los Huicholes, han guardado celosamente su cosmovisión con el mundo de los dioses, con el mundo de sus creadores. Algunas otras etnias con la llegada de los españoles abandonaron sus creencias. No así el Pueblo Wixaricas.

En el caos de la conquista existió un pueblo que se mantuvo al margen de aquel conflicto, conocidos como Huicholes, una etnia indigena mexicana que logró mantener su pueblo “puro” con el costo de vivir enclavados en lugares recónditos de la Sierra Madre Occidental, incluso hasta el día de hoy es difícil acceder a sus asentamientos dentro de la misma Sierra.

Los Waxarika - Huicholes - son reconocidos como una comunidad mística donde los elementos como lunas, soles, árboles, laberintos, espirales, montañas y océanos cósmicos aparecen expresados en el arte, la religión y sus costumbres; un pueblo de artistas que se ha mantenido libre de influencia externa a través de los siglos. Una parte importante de su cultura son los rituales del consumo del Peyote, una planta de la familia de las cactáceas llamada también Hikuri, la cual tiene la particularidad de ofrecer a quien la consume la experiencia de transportarlo al mundo espiritual. Pero entrar a ese lugar, es sólo para los elegidos.

Los Huicholes antes de llevar a cabo este “viaje espiritual”, primero tienen que ir en la búsqueda del peyote sagrado y para esto deben sentir el llamado de esta planta, una convocatoria que puede llegar en forma de un soplo de viento, un animal, un ruido, etc. Una vez que el Peyote brujo los ha encontrado (si, el Hikuri te encuentra a ti), se procede a cantarle y a rezarle para posteriormente cortarla dejando una parte, dándole así la oportunidad de retoñar.

Una vez que el elegido toma el Peyote, debe mantenerse en constante rezo e introspección hasta la llegada del ritual. Con la ayuda del Chamán, que es la persona que conecta lo divino con el mundo terrenal, se consume la planta. Todo lo que se logra vivir en ese estado es una tarea imposible de definir en palabras.

Para ello, el arte Huichol cumple una función muy importante como una forma de escritura y una de las técnicas artísticas más llamativas y hermosas que han desarrollado los artistas indígenas huicholes, es el estambre sobre madera, en la que los artistas huicholes nos revelan a través de su arte aquello que sucede en esta conexión y proceso de conocimiento espiritual.

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